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¿Cómo distinguir las naranjas de zumo de las de mesa?

| Naranjas

Dependiendo de la forma de comerlas solemos diferenciar entre las naranjas de zumo y las de mesa. Pero, ¿existen diferencias entre ambas?

Antes de entrar en materia, unos apuntes curiosos. La naranja es la fruta más consumida del mundo y existen más de 600 variedades. De los 70 millones de toneladas que se producen a nivel mundial, el 85% se destina a zumo. Una cantidad que da para llenar unas cuantas piscinas olímpicas.

En los hogares españoles este cítrico también lidera los fruteros. Ya sea para sacarle el jugo o para comerla entera. A pesar de que se trata de uno de los ‘comodines’ habituales en la cesta de la compra -sobre todo de octubre a junio cuando está de temporada en España-, no todo el mundo sabe cuáles son las mejores para zumo o mesa. ¡Os ayudamos a despejar la incógnita!

Para empezar, vamos a romper un mito. Realmente no existen grandes diferencias entre las naranjas de mesa y las de zumo. De hecho, hay quien dice que son las dos caras de una misma fruta. La cuestión no es tan sencilla sin embargo. ¿Qué las distingue entonces?

Naranjas de zumo vs naranjas de mesa

Las conocidas popularmente como naranjas ‘de mesa’ suelen tener un tamaño mayor, son más fáciles de pelar y no contienen pepitas en su interior. Además suelen tener una protuberancia similar a un ombligo en uno de sus extremos. De ahí el nombre de la familia Navel (de ombligo en inglés), a la que pertenecen variedades como las Powel, la Navel Late, la Thompson, la Washington o la Navelina, una de las más valoradas por chefs y consumidores. Estas últimas se consideran ‘las reinas de las naranjas’ por su calidad.

Una tercera forma de distinguirlas es su aspecto exterior, más cuidado en las naranjas de mesa, que suelen presentar un color más uniforme sin rozaduras ni marcas.

Las de zumo, por su parte, suelen ser de menor tamaño y piel más fina, por lo que resulta más complicado pelarlas. Esta norma no siempre se cumple, ya que algunas como la calabacilla son de piel gruesa y se emplean preferentemente para zumo.

Un aspecto que suele identificar las de zumo es su tonalidad más amarilla y su tamaño más pequeño. Además, suelen alcanzar un dulzor extra al madurar. A esta categoría pertenecen las naranjas lisas o las blancas, con variedades como la Valencia Late o las Salustianas, ideales para zumo.

Estas diferencias os ayudarán a elegir con acierto vuestra ‘media naranja’ para zumos y para mesa.

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